miércoles, 26 de agosto de 2015

Registros Akáshicos, información cósmica a nuestro alcance


Los llamados “Registros Akáshicos” se refieren a un concepto que se encuentra en el mito que rodea al esoterismo y a muchas enseñanzas religiosas, que se cree que contiene “todo el conocimiento universal humano y de la consciencia colectiva”, junto con la historia cósmica completa. Esta información está “escrita”, tejida y codificada en la estructura misma de la realidad, un estado en ocasiones referido como el “éter”.

Muchos expertos afirman que estos registros están ubicados en la zona de separación entre el mundo astral y mental, extendiéndose a todos los niveles. Se trata de un registro de cada acto y pensamiento que ha ocurrido alguna vez, como una enorme e infinita historia de imágenes. Los Registros Akáshicos también contienen derivados de probabilidades y sobre todo por los acontecimientos pasados, acciones y pensamientos.

Por poner un ejemplo, sería como una máquina del tiempo.
 
Accediendo a los Registros Akáshicos
Su propio nombre se deriva del sánscrito “akasha”, una palabra que se usa para expresar el éter como concepto, una “sustancia” que impregna toda creación. Muchas personas afirman consultar a los Registros Akáshicos, pero a estos tan solo se pueden acceder si se tiene la capacidad psíquica necesaria. Normalmente se necesita la ayuda de un ser de luz, un “guía” de un nivel superior de existencia. Esto es como una visita guiada telepática. La gran cantidad de información se filtra para la persona que solicita la información y para el registro seleccionado, de los acontecimientos pasados o futuros. Es presentada a través de un vínculo telepático conocido como el “bibliotecario”. Son muchas las personas que afirman haber entrado en los Registros Akáshicos y en algunos casos han llegado a encontrarse algo así como una biblioteca, con libros reales. El pasado, el presente y el futuro se registran como libros de texto.
 
Otro acceso a los Registros Akáshicos es a partir de las enseñanzas de las ballenas nativas, que son metafóricamente descritas como grandes bibliotecas de la humanidad. Se cree que en su plano de consciencia cósmica se encuentran los Registros Akáshicos, guardando como tesoros divinos en su interior todo el conocimiento y experiencia de la historia de la Tierra. Las ballenas son los guardianes de los registros del cosmos. Sus “sonidos” de echo son considerados como llamadas o “mantras” a los profundos reinos astrales que van más allá de nuestra comprensión. Se trata realmente de una reflexión sonora del cosmos.
 
La ciencia y los Registros Akáshicos
Albert Einstein trató de encontrar una explicación científica a los Registros Akáshicos. Él hizo el descubrimiento de que existe un espacio entre las partículas más pequeñas existentes, en un espacio continuo de cuatro dimensiones. Pero él nunca terminó su investigación, aunque dijo:
 
“… Sólo quiero conocer los pensamientos de Dios, el resto son detalles.”
 
En la actualidad, los científicos saben que este misterioso espacio no está vacío. Se trata de un campo de interconexión de la información que entreteje cada átomo, partícula, célula, organismo y pensamiento existente en todas partes. Es un campo de información que conecta todo, conocido como el Campo Akáshico. Este campo es la memoria del universo y continuamente interactúa con la materia a todos los niveles.
 
Todo lo que existe proviene de este campo cuántico, que es la fuente y fundamento de toda nuestra realidad física. Ervin László, autor de varios libros, consideró que los registros son como “paquetes” unidos creando una arquitectura amplia y armoniosa que forma el mundo. Estos paquetes no sólo almacenan información que ocurre en el momento presente, contienen toda la información, cada pensamiento, cada acción, cada desarrollo que ha ocurrido desde que la existencia de este universo. Entre 1993 y 2000, los científicos documentaron evidencias de un campo de energía, que perfectamente demostraría la existencia de los Registros Akáshicos y que guarda todo la información de nuestro mundo más allá de nuestros cuerpos físicos.
Más allá de toda realidad
Edgar Cayce, el gran “profeta durmiente”, alcanzó su conocimiento a través de las antiguas civilizaciones perdidas accediendo directamente a los Registros Akáshicos, mientras que se encontraba en estado de trance. Pero la idea de que los seres humanos pueden ser capaces de acceder a la información universal se refleja en el estudio de la psicología y, en particular, en las obras de Carl Jung. Muchas personas consideran a los Registros Akáshicos como una extraña idea, el hecho de que algunos aspectos de la existencia humana puede tener sus raíces dentro de un complejo inconsciente colectivo, y más extraño y desconcertante es la idea de que la mente humana puede incluso obtener información de otros lugares o planos del pensamiento y de la imaginación que existe más allá de la mente misma. Pero la realidad, es que la consciencia colectiva va mucho más allá de la física. El concepto de los Registros Akáshicos prevalece en las diversas culturas y tradiciones, junto con alusiones a procesos similares expresadas por Cayce o el propio Jung, ofreciendo algunas ideas atractivas y desafiantes sobre el funcionamiento interno de la mente humana.


 
 

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