En Taiwán se encuentra un pueblo misterioso que fue abandonado hace muchos años. Se trata de Sanzhi,
una zona residencial de lujo que no terminó de ser construida porque
los habitantes aseguraron que se trataba de un área maldita en la que
abundaban los demonios e incluso era visitada por extraterrestres.
El proyecto de esta construcción comenzó en la década de 1980, misma en la que fue abandonado.
La urbanización tenía como objetivo ser un complejo de viviendas de
corte futurista para personas ricas, pero los vecinos de Taipei sabían
que esto no era una buena idea porque una maldición reinaba por la zona.
Los
trabajadores hicieron caso omiso de las advertencias y continuaron la
construcción erigida para los funcionarios estadounidenses que
vacacionaban en Taiwán. Sin embargo, conforme avanzó el tiempo cientos
de accidentes fortuitos comenzaron a ocurrir y los jornaleros veían
extrañas apariciones.
Los
70 mil kilómetros cuadrados se convirtieron en la peor pesadilla de los
albañiles taiwanenses que denunciaban sucesos paranormales que, en un
principio, nadie consideró reales.
Sin embargo, tantos accidentes
comenzaron a alejar a los inversionistas y el financiamiento del
proyecto sufrió una gran caída, por lo que las actividades pararon y
finalmente el complejo vacacional fue abandonado.
Los
vecinos de la zona aseguraban que Sanzhi estaba habitado por malos
espíritus; de hecho, varios especialistas intentaron averiguar el pasado
del lugar y se habló de que en el sitio había un cementerio holandés,
así como que ‘los campos magnéticos solían presentar numerosas
alteraciones’.
Aún no se sabe la cifra exacta de accidentes que
ocurrieron en este pueblo maldito y algunas teorías parapsicológicas
decían que el sitio era el centro de demonios ancestrales que no podían ser perturbados y cuando los despertaban provocaban todo tipo de calamidades.
A la zona residencial se le denominó ‘el complejo vacacional abandonado
de casas ovni’ y durante varios años fue el escenario de turistas
curiosos que realizaban excursiones para conocer la tenebrosa historia
más a fondo; inclusive, la cadena televisiva MTV lo utilizó para sus
comerciales y documentales.
A
pesar de todo, aún hay empresarios interesados en utilizar estas
tierras para su beneficio, por eso es que en 2008 se demolió por
completo y se dijo que algunas importantes cadenas hoteleras alzarían
sus recintos ahí, pero hasta el momento nadie se ha atrevido a profanar
de nuevo esta zona maldita.
Era una bella joven, pero desapareció en el año 1876. Pocos
preguntaron por ella en los siguientes 25 años, hasta que una carta
anónima reabrió uno de los casos más tétricos que el hombre conoce
En 1876, Blanche Monnier era una muy atractiva joven de 26 años con
una vida social muy activa. Procedía de una buena familia de la
aristocracia francesa, formada por defensores de la realeza que odiaban
visceralmente a los republicanos. Su padre Charles-Émile fue decano de
la facultad de letras de Poitiers y su hermano, Marcel, trabajaba como
prefecto. En definitiva, se trataba de una mujer bien situada que por
esos días conoció a un abogado arruinado que le sacaba bastantes años y
del que cayó irremediablemente enamorada.
Un buen día, Monnier desapareció sin dejar rastro. Su madre y su
hermano lloraron su pérdida en público. Su padre moriría en 1882 y,
apenas tres años después, el abogado que había enamorado a la joven.
Nadie parecía acordarse ya de la pequeña de los Monnier cuando el 23 de
mayo de 1901, en el albor de un nuevo siglo, el fiscal general de París
recibió una extraña carta en la que se podía leer lo siguiente: Señor
fiscal general, tengo el honor de informarle de un acontecimiento
excepcionalmente serio. Me refiero a una solterona que está encerrada en
la casa de la señora Monnier, casi muerta de hambre, y que ha vivido
sobre basura podrida durante los últimos 25 años. Es decir, sus propios
desechos.
Si esta carta resultaba sorprendente no se debía únicamente a la dura
acusación que vertía, sino también, a que la familia Monnier gozaba de
una reputación intachable. La madre, que por aquel entonces contaba con
75 años, había recibido un galardón del Comité de Buenas Acciones por
sus contribuciones a la ciudad, y convivía pacíficamente con su hijo.
Sin embargo, y por si acaso, la policía decidió visitar la casa de la
aristócrata familia donde comprobaron que todo lo que habían leído no
sólo era cierto, sino que era incluso peor.
El secreto tras la puerta
En la segunda planta de la casa de los Monnier, los investigadores
encontraron una puerta cerrada con llave. Al abrirla, lo primero que
percibieron fue un hedor insoportable. Una vez sus ojos se acostumbraron
a las tinieblas, pudieron ver en un rincón de la estancia a una mujer
malnutrida y sentada sobre una cama de paja. Por toda la habitación
había restos de heces y vómito. Tan pronto como entramos en la
habitación, vimos, en la parte trasera y tumbada en una cama, su cabeza y
cuerpo cubiertos con una manta repulsivamente sucia, una mujer que el
señor Marcel Monnier identificó como su hermana, la señora Blanche
Monnier, declaró uno de los testigos en el juicio oficiado por el juez
Du Fresnel.
La desafortunada mujer estaba tumbada completamente desnuda sobre un
lecho de paja podrida. Todo a su alrededor formaba una especie de costra
formada por excrementos, trozos de carne, verduras, pescado y pan
podrido. También vimos cáscaras de ostras y bichos corriendo por la
cama. Cuando los policías intentaron hablar con ella, se limitó a gritar
y encogerse en su cama. Rápidamente, los agentes de la ley salieron de
la habitación, disuadidos por el insoportable hedor, para registrar el
resto de habitaciones: El comedor estaba bien amueblado, la cocina
cuidada y la escalera, limpia. Todo estaba en su sitio. La anciana
señora Monnier estaba ataviada con una bata de vestir decorada con
cuadrados negros y blancos. En resumen, no parecía ser la clase de mujer
que rechazaba su cuidado personal.
Ello no evitó que fuese apresada rápidamente y terminase confesando
lo que había ocurrido. Preocupada por que su hija alternase con el
anciano y fracasado comerciante, que podía poner en entredicho el honor
de la familia, decidió encerrarla en su cuarto hasta que lo rechazase
(algunas versiones señalan que Blanche pudo llegar a tener un hijo con
el abogado). Algo que no ocurrió en los últimos 25 años, ni siquiera
después de la muerte del enamorado de la joven. Para entonces, Blanche
había perdido la cabeza irremediablemente, tras pasar más de dos décadas
sin ver la luz del sol. Pesaba tan sólo 24 kilos al haberse alimentado
tan sólo con los restos de la comida de su madre, que apenas
sobreviviría dos semanas más tras sufrir un ataque al corazón al ser
detenida.
El juicio, que conmocionó Francia, arrancó el 11 de octubre. En él se
declaró a Marcel cómplice de actos de violencia y fue condenado a 15
meses de prisión. Según su versión de los hechos, había intentado
internar a Blanche en un manicomio pero se había encontrado con la
negativa de su madre, ya que ello pondría en tela de juicio su honor;
además, añadía que la mujer podría haber abandonado la habitación cuando
quisiera. En el proceso se puso de manifiesto que Blanche sufría una
larga lista de problemas mentales que se agravaron con el tiempo, de la
histeria anoréxica a la coprofilia pasando por el exhibicionismo.
Blanche sería enviada al hospital psiquiátrico de Blois, donde moriría
en 1913, el mismo año que su hermano, retirado en una mansión de los
Pirineos. Nadie sabe quién envió la carta anónima, aunque entre los
candidatos se encuentran tanto Marcel como alguien relacionado con el
personal de servicio de la casa.
Los abismos de la razón humana
Ni qué decir tiene que el caso estremeció a la opinión pública
francesa de su momento, y su sombra se alargó durante décadas. En 1930,
el Premio Nobel de Literatura André Gide, obsesionado por el
funcionamiento del sistema legal, publicó La secuestrada de Poitiers
(Tusquets), en el que relataba lo ocurrido con pelos y señales a partir
de la información disponible, sólo que cambiando los nombres de la
protagonista por el de Mélanie Bastian.
La narración fascinó a muchos intelectuales, entre los que se
encontraba el director de cine español Luis Buñuel, que afirmó con buen
ojo clínico que lo atrayente de este libro es cómo, viviendo en un mundo
llevado, según dicen, por la razón, aparecen de pronto etos casos de
pura irracionalidad que desmienten o rectifican esta asertación. Hitler,
por ejemplo. Que un loco satánico arrastre tras de sí a millones de
gentes en el país de la razón y de los filósofos es algo parecido.
Lo que para muchos es una de las historias más románticas del siglo XIX
(la enamorada que no quiso renunciar a su amor ni siquiera después de
muerto), para otros tantos es un reflejo de la irracionalidad que puede
promover un sistema de valores intolerante y clasista como el de la
aristocracia francesa de la época. Es probable que este caso también
perturbase al filósofo Michel Foucault, nacido en Poitiers, el pensador
que en Vigilar y castigar reflexionó sobre los sistemas penales modernos
de confinamiento y castigo. ¿Tendría a la señora Monnier en mente al
escribirlo?
Delphine Marie Macarty nació en Nueva
Orleans, Estados Unidos en 1775 en el seno de una familia de clase alta.
Sus padres eran miembros muy destacados de la sociedad, descendientes
de inmigrantes europeos.Cuando LaLaurie era una niña, su madre fue
asesinada por una revuelta de esclavos en la plantación familiar, hecho
que la marcaría en un futuro.
En el año 1800 Delphine Macarty se casó
un oficial español llamado Ramón López y Angulo que le trajo grandes
fortunas. Durante el regreso de un viaje de España la pareja cayó
gravemente enferma por lo que tuvieron que parar en La Habana. Allí
Ramón López y Angulo moría y mientras Delphine seguía grave dio a luz a
su primera hija llamada Marie Borgie Delphine López y Angulo, apodada
‘’Borquita’’. Cuando se recuperó volvió a Nueva Orleans y se estableció
en la hacienda que había heredado, convirtiéndose en la administradora
de la plantación de caña de azúcar.
A los tres años Delphine volvió a casarse
con Jean Blanque, un hombre de ascendencia francesa y destacado en los
negocios. Ambos se trasladaron a la lujosa Villa Blanque donde tuvieron
cuatro hijas. En 1816 Blanque falleció en extrañas circunstancias aunque
no pudo probarse que fuera asesinado. Nueve años después, en 1825, se
casó con un afamado medico llamado Leonard Louis LaLaurie, del cual
tomaría su apellido. La familia compró una gran propiedad en el número
1140 de Royal Street y la remodelaron totalmente sin escatimar en
gastos. El edificio original contaba con dos plantas pero fue añadida
una tercera especialmente para los esclavos. En esta época era
totalmente normal que las familias más pudientes tuviesen esclavos
negros como mano de obra en las plantaciones. La familia LaLaurie
comerciaba directamente con ellos, involucrándose totalmente en el
tráfico de negros.
Mansión LaLaurie
Los testimonios recogidos por el
historiador Harriet Martineau indican que los esclavos de la familia
presentaban un estado de cansancio, delgadez y demacración. Esto era
algo que llamaba la atención ya que en público Delphine solía ser muy
amable con ellos y siempre daba muestras de preocuparse por su salud.
Algunas personas delclararon que cuando alguno de los esclavos intentaba
escapar, jamás se le volvía a ver. También hubo un caso en que una niña
esclava de 8 años, mientras le cepillaba el pelo le dio un tirón sin
querer y Delphine enfurecida le dio un bofetón. La niña muerta de miedo
intentó escapar y subió a la azotea de la casa y de un empujón LaLaurie
la tiró, rompiéndose el cráneo al caer. Otro testimonio dijo que Leah,
una esclava de 12 años corría por la casa presa del miedo diciendo que
LaLaurie quería despellejarla y al huir a la terraza, la mujer le tiró
piedras para que bajara. La niña perdió el equilibrio y cayó desde la
terraza matándose. LaLaurie enfadada ató el cadáver a un poster y la
azotó en varias ocasiones. Otras fuentes aseguraban que muchos esclavos
fueron vendidos a otras plantaciones pero que jamás llegaron a ellas.
También se dijo que cuando los esclavos no pulian la plata como a ella
le gustaba, les cortaba los dedos de las manos y pies. Debido a los
rumores de maltrato y a las denuncias de varios vecinos, la policía
visitó la mansión y al cerciorarse de los hechos, les puso una multad y
les obligaron a subastar a todos sus esclavos. El esposo de Delphine
abochornado por su mujer decidió abandonarla y nunca más se supo de el.
La familia de Delphine le compraron todos los esclavos y se los
devolvieron y esta presa de la ira por el abandono de su marido y por la
vergüenza publica, descargó en ellos la frustración
El 10 de abril de 1834, la mansión
LaLaurie se incendió en circunstancias sospechosas. Los bomberos
tuvieron que entrar a la propiedad y ante su sorpresa se encontraron con
tres esclavos encadenados en la cocina que al parecer habían provocado
el fuego para llamar la atención. El incendio fue rápidamente controlado
y la autoridad recorrió la casa buscando a la dueña. Al llegar al ático
se encontraron una escena dantesca: junto a miembros cercenados y
podridos de decenas de esclavos, se encontraron otros muchos mutilados,
agonizantes y rogando que los mataran para acabar con su tormento.
Incendio en la Mansión LaLaurie
Madame LaLaurie se había convertido en
una consumada torturadora de esclavos, los cuales eran desnudados y
torturados en el ático. Cuando la mujer se aburría, subía al ático y se
divertía pegando y maltratando a los hombres y mujeres que allí se
encontraban. Algunos de ellos colgaban del techo, otros eran encerrados
en jaulas. A las mujeres les arrancaba las uñas y las desollaba para
ponerse luego trajes de piel y así ‘’disfrazarse de oruga’’. En
ocasiones les obligaba a comer arañas, hormigas y gusanos y en otras
ocasiones les llenaba la boca de excremento y se las cosía. Empezó a
arrancarles los ojos y a coserles los parpados y los descuartizaba
vivos. Una vez, a una mujer le abrió el estómago, le sacó los intestinos
y se los ató a las muñecas. Los esclavos que no eran capaces de
aguantar el tormento eran enterrados en el jardín de la mansión, en el
que se encontraron más de 75 cadáveres. LaLaurie había aprovechado el
shock de las autoridades para escapar de la mansión en un carro de
caballos hacia un destino desconocido. Lo que si se supo con certeza es
que Delphine murió en Francia grcias a un periódico de París que
declaraba el fallecimiento de la mujer. En 1924, se descubrió una placa
de cobre en el cementerio de Père-Lachaise que decía: ‘’Madame LaLaurie, Marie Delphine Macarty, Décédée à Paris, Le 7 décembre 1842, à l’âge de 68 ans’’
n la tradición más desconocida de la India se habla de la existencia de una sociedad secreta conocida como Los Nueve Desconocidos. La humanidad siempre ha tenido una especie de fascinación con la idea de las sociedades secretas. Desde los Masones a los Illuminati,
hay un cierto encanto en la idea de que detrás de las escenas de
nuestra vida cotidiana hay fuerzas poderosas en el trabajo de mover los
hilos..
Operan bajo la superficie de nuestra civilización, sus
motivos y objetivos enigmáticos e inescrutables, trabajando hacia el
objetivo que puede que nosotros nunca comprendamos plenamente.
Una
de estas supuestas sociedad secreta se refiere a un oscuro grupo de
nueve misteriosos hombres, formado en la antigua India y encargado de
custodiar los antiguos secretos y protegernos de los conocimientos
potencialmente destructivos que logramos recoger de los misterios del
universo.
Con operaciones en secreto, ellos se extienden por todo
el mundo, en silencio observando y acumulando cada vez más poderosos
secretos, a la vez que lo ocultan de nuestra vista. Estos son los Nueve
Desconocidos.
Fue 237 aC y una sangrienta guerra se estaba
librando. India estaba bajo el reinado del emperador Asoka, un
despiadada y cruel rey militar que deseaba nada más que arrasar todo a
su paso.
Él era el nieto del gran gobernante Maurya Chandragupta,
quien fue uno de los primeros en unificar verdaderamente la India y de
hecho sería un largo tiempo antes de que la India sea unificada
pacíficamente nuevamente en el despertar de la dinastía Maurya, con el
saqueo brutal de Mahmud de Ghazni, y las más de tres siglos de dominio
bajo los mogoles que seguirían en los siglos por venir.
El mismo
Asoka tuvo una potente norma que abarcada todo lo que H.G. Wells
escribió una vez de él en su libro Outline of World History, “Entre las
decenas de miles de nombres de monarcas acumulados en los archivos de la
historia, el nombre de Asoka brilla casi solo, como una estrella.”
En
esta horrorosa batalla en particular, el emperador Asoka se encontraba
en medio tratando de conquistar la región de Kalinga, que se extendía
entre lo que hoy es Calcuta y Madrás, una tarea que se espera que sea
una derrota fácil, pero que resultó en la brutal masacre de más de
100.000 hombres, muchos murieron en una orgía sin sentido de sangre y
masacres.
La vista de los horrores de la guerra y la matanza cruel
de tantos hombres tuvo su efecto en Asoka, y el una vez emperador de
sangre fría se dio cuenta de los horrores de todo el derramamiento de
sangre.
A raíz de las masacres de Kalinga, frecuentado por el
despliegue de tantos hombres brutalmente asesinados y la vista de tantas
casas ardientes y cuerpos en descomposición, el emperador Asoka decidió
renunciar a la idea de tratar de someter violentamente a otros, en su
lugar optando por un sistema de ganarse a las personas a través de la
observancia de las leyes del deber y la piedad; integrar en lugar de
destruir.
Se convirtió al budismo, y se fue sobre la difusión de
este sistema de creencias en todo el país, desde Malasia, Ceilán e
Indonesia, Nepal, Tíbet, China y Mongolia, incluso yendo tan lejos en su
deseo de evitar la sangre que él predicó el vegetarianismo y la
evitación de la masacre de los animales.
La historia cuenta que el
emperador Asoka también se dio cuenta en el momento en que la humanidad
era apto para utilizar la inteligencia, así como para poner el
conocimiento científico y tecnológico a mal uso a los efectos de la
destrucción.
Se comprometió a crear una forma en la que todo tipo
de secretos tecnológicos y descubrimientos de la humanidad se mantendría
protegido de la mirada de aquellos que los utilizan para los propósitos
de la aniquilación y la muerte, con el fin de proteger a la humanidad
de aquellos que quieren utilizar el conocimiento científico para ponerlo
en el peligro y provocar la caída de toda la sociedad.
Con este
fin, que supuestamente formó una sociedad secreta encargada de mantener
el conocimiento acumulado que podría ser utilizado para la segura
destrucción de aquellos que quieren abusar de ella, y para proseguir la
investigación y el conocimiento que beneficiaría a la humanidad en lugar
de destruirlo.
Era el deseo del emperador Asoka que toda nueva
tecnología pueda ocultarse para siempre de aquellos que lo utilizarían
para fines nefastos. Así fue que nació los Nueve Desconocidos.
Nueve
discípulos de confianza de la ciencia fueron elegidos y cada uno
confiado con un libro que contiene toda el conocimiento acumulado y
creciente de la humanidad en un campo determinado, que el titular de la
obra se sumaría para, revisar y perfeccionar, y este deber será
transmitido al seleccionado elegido a lo largo de los siglos siguientes.
Algunas
cuentas incluso van tan lejos como para sugerir que Los Nueve han
desbloqueado los secretos de la inmortalidad y mantienen su posición por
la eternidad.
Tenía que haber siempre nueve de ellos, ni más ni
menos, y que iban a permanecer ocultos del mundo en general y evitarían
cualquier y todas las relaciones con la política o la ciencia
convencional, optando en su lugar permanecer ocultos en las sombras. Con
el fin de ocultar sus comunicaciones, se decía que los Nueve
Desconocidos hablaban en un lenguaje sintético de su propia invención y
que era incomprensible para todos excepto para sí mismos.
Ellos
sirven como guardianes y custodios de este conocimiento oculto contenido
en los libros cada vez más amplio y observadores del mundo que les
rodea, para presenciar el ascenso y caída de civilizaciones enteras
incluso para nunca interfieren o jugar un papel activo en nada de eso,
excepto tal vez en momentos en que la humanidad estaba en extrema
necesidad de ayuda.
Los temas de estos presuntos nueve misteriosos
libros varían enormemente, y cubren una amplia gama de disciplinas y
conocimientos, muchos de los cuales todavía no poseemos hoy y habrían
sido ciertamente insólito en el momento.
La primera trata de las
técnicas de la propaganda y la guerra psicológica, la ciencia de la
manipulación de las opiniones de masas y esculpir las actitudes de la
sociedad en general, que durante mucho tiempo se ha creído que están
entre las más peligrosas de las ciencias.
La segunda trata el tema
de la fisiología humana, un campo igualmente peligroso esbozando cosas
tales como cómo crear venenos, matar de manera más eficiente, formas de
manipular los puntos de presión, y de hecho la forma de matar con un
simple toque.
El tercer libro se adentra en el área de la
microbiología, con su enorme potencial para crear y manipular los
microbios que podrían salvar o aniquilar a la humanidad, así como
microbios más beneficiosos con fines o purificación medicinales.
Algunas
leyendas sostienen que el río Ganges se purifica con microbios
diseñados por los Nueve Hombres Desconocidos con el uso de este libro.
El
cuarto libro es sobre el tema de la alquimia, a saber, la transmutación
de los metales, un poder que se utiliza para explicar la repentina
afluencia de oro hacia algunos templos de todo el país de una fuente
desconocida en tiempos de necesidad.
El quinto libro profundiza en
el tema de la comunicación, extrañamente incluye métodos para poder
comunicarse con los extraterrestres, lo que habría sido una noción de
bastante elevado concepto en 237 aC por lo menos, y sugeriría que sabían
de inteligencias extraterrestres.
El sexto libro es todo acerca
de los secretos de la gravedad, incluyendo las formas para hacer los
aviones anti-gravedad llamado Vimana, que son persistentes en el mito de
la India a lo largo de la historia y, a veces son llamados los antiguos
OVNIs de la India.
En el séptimo libro se dice que existe una
gran cantidad exhaustiva de información sobre la cosmología y el
funcionamiento del universo, incluyendo supuestamente los secretos de
viajar más rápido que la luz, la forma de doblar el espacio y el tiempo,
viajar entre las dimensiones, y por algunos relatos incluso viajes en
el tiempo.
El octavo libro se dice que es acerca de la naturaleza
de la luz, incluyendo el aumento o la disminución de su velocidad,
doblándolo a la propia voluntad, y utilizarlo para crear armas como el
láser.
El libro noveno y último se trata de la sociología, y se
dice que incluirían las reglas inmutables de la subida y la caída de las
civilizaciones, así como los secretos de cómo predecir la decadencia de
la sociedad, y la forma de detenerlo o acelerarlo.
Aunque el
conocimiento de estos libros está supuestamente mantenido totalmente en
secreto de la humanidad, a lo largo de los siglos, se dice que han
habido filtraciones, que han pasado a la cuenta de una serie de
innovaciones a lo largo de la historia.
Por ejemplo, se dice que
el secreto de la aeronáutica y el vuelo, el uso de radiación para
esterilizar objetos, así como producir la bomba atómica, los puntos de
presión o técnicas utilizadas en diversas artes marciales, y numerosos
avances médicos, entre otros, todos eran el resultado de la información
de los nueve libros que de alguna manera se escaparon o se liberaron en
el mundo exterior.
De hecho desde hace mucho tiempo se ha creído
que los Nueve Desconocidos liberan intencionadamente fragmentos de
información de sus libros ocasionalmente con el fin de ayudar a la
humanidad en tiempos de gran necesidad, con tales regalos desde la
misteriosa cábala siendo supuestamente las vacunas para el cólera y la
peste.
También se dice que a veces ellos mismos revelan a aquellos
que lo consideran para ser sabio y digno para compartir porciones de
los secretos y la información que han reunido durante siglos.
Un
caso notable de los conocimientos de los presuntos nueve libros que se
filtraron en el mundo supuestamente se puede ver en el caso de Silvestre
II, que nació como Gerbert d’Aurillac en 920 y fue un monje
benedictino, profesor en la Universidad de Reims, el arzobispo de
Ravena, y el Papa por la gracia de Otón III.
Silvestre II pasó
algún tiempo en España antes de tomar un viaje a la India por razones
desconocidas. A su regreso, se dice que él había traído consigo una
serie de conocimientos que se adelantaban a su tiempo y que desconcertó a
los que le rodeaban.
Las profecías de Nostradamus se
extienden hasta el año 2020. Las predicciones se centran en la justicia y
los desastres naturales, como terremotos y huracanes en varios estados.
Según Nostradamus, 2020 no será un año
de prosperidad financiera, por lo que será necesario arriesgar e innovar
para aumentar esta prosperidad. Aunque no se predice que sea el año de
la prosperidad financiera, se predice que el mercado de valores se
desempeñará bien en los meses de verano.
Nostradamus también dijo que seremos más abiertos a nivel social.
Desde el punto de vista de la salud,
Nostradamus predice los nuevos desarrollos en este campo y también
aconseja que seamos conscientes de cualquier problema de salud que
tengamos.
Mucha gente encuentra estas predicciones
significativas porque Nostradamus ha visto más del setenta por ciento
de sus predicciones cumplidas hasta la fecha. Estos incluyen el reinado
de Napoleón, la Segunda Guerra Mundial, el ascenso de Hitler, y el
asesinato de JFK sólo por nombrar algunos.
Más predicciones de Nostradamus para 2020:
1) Muchos países europeos se enfrentarán a inundaciones de gran magnitud
2) El terrorismo aumentará en Europa y Estados Unidos
3) La inmigración, el terrorismo y la guerra serán el resultado del aumento del extremismo religioso en el Medio Oriente.
4) Los líderes políticos llegarán a acuerdos sobre soluciones para el cambio climático
5) La Tercera Guerra Mundial tendrá lugar y consistirá en dos superpotencias, con una duración aproximada de veintisiete años.
6) Un terremoto gigante ocurrirá entre California y la Isla de Vancouver en Canadá
7) Los humanos podrán hablar con los animales
8) La medicina verá un avance
significativo y extenderá la vida de las personas en gran medida, con
nuevas estimaciones de cuánto tiempo podemos vivir hasta los 200 años.
Nostradamus corría el riesgo de ser
perseguido por la Iglesia Católica cuando predijo el futuro para los
próximos veinte siglos en su tiempo. Publicó muchas de sus profecías
entre 1555 y 1557. Murió poco después, en 1566.
A la derecha, la estatuilla. A la izquierda, la tradicional representación de un «gris»
Mayas
Durante
décadas, la desaparición de los mayas fue uno de los misterios más
complejos en la historia de la humanidad. El hecho de que esta compleja
civilización hubiese, en lo que parecía ser una noche, abandonado
complejísimas ciudades y dejado sus grandes monumentos no tenía sentido alguno. Un
milenio después, sus ciudades serían halladas en medio de las selvas de
Yucatán, cubiertas por un denso dosel que las habían dejado en el
olvido incluso de sus propios descendientes.
De
acuerdo con las últimas investigaciones (impulsadas, en parte
importante, por el desciframiento del idioma maya exitosamente culminado
a finales del siglo XX) lo que ocurrió fue una crisis generalizada impulsada por el cambio climático, que
le trajo tiempos particularmente duros a una sociedad que había llevado
al límite extremo sus requerimientos sobre el medio ambiente. Lo que
sobrevino fue la hambruna, la guerra civil y la catástrofe.
Sin embargo, algunos no están del todo convencidos con esta teoría. En primer lugar, no estamos hablando de un declive, sino de un abandono súbito de las ciudades. Es cierto que una guerra civil puede hacer que mucha gente se desplace, pero es extraño que los vencedores, al menos, no regresen a aprovechar el espacio disponible.
En
segundo lugar, los descendientes de aquellos mayas jamás retornaron a
las selvas, sino que permanecieron en las costas. En aquel breve
periodo de tiempo en el que los mayas seguramente conocían las ciudades
recién abandonadas ¿por qué nadie quiso regresar? Evidentemente
no fue por temor a quienes las ocupaban, pues estaban desiertas. Así
mismo, entre los descendientes de estos habitantes no parecían existir
leyendas sobre estos territorios que motivaran una exploración posterior. No, estas ciudades sencillamente desaparecieron de la memoria.
Todo esto ha hecho que algunos propongan la polémica hipótesis de que los Mayas en verdad abandonaron sus ciudades como parte de un pacto con entidades de otro planeta: con
alienígenas capaces de dirigir su civilización (en muchos sentidos
excepcional) y de sacarlos de allí cuando el tiempo fue el correcto.
Otras representaciones mayas difíciles de explicar
Fantástico, lo sé. Pero no cabe duda de
que la aparición de lo que parecen ser representaciones de humanoides
entre las reliquias mayas hace al menos dudar al respecto.
El humanoide Maya
No
es el primero, pero no cabe duda de que es uno de los más interesantes.
Se encontró hace poco tiempo en la ciudad de Maxtayola, y representa con bastante precisión al estereotipo que todos tenemos de los llamados extraterrestres “grises”. Cabeza grande, ojos negros y redondos y un cuerpo delgado sin mayores protuberancias caracterizan a esta criatura, que parece estar rodeada por una serpiente y tener una cabeza humana en sus manos.
El hallazgo se suma a una serie de pequeñas estatuillas, representaciones rupestres y dibujos en los templos sagrados que
parecieran indicar que seres muy parecidos a los tradicionales
extraterrestres visitaban regularmente esta civilización. Sin embargo,
como siempre una afirmación extraordinaria requiere una prueba extraordinaria para demostrarse.
Así
que la pregunta real es: ¿son las representaciones mayas prueba
suficientemente extraordinaria para considerar que esta civilización en
verdad fue visitada por extraterrestres? Ustedes lo dirán.
Imágenes: mysteriousuniverse.org
Fenómenos como el sonido del diablo o la misteriosa Mansión Winchester
siguen impresionándonos en la actualidad. Son tendencia, incluso a esta
altura del siglo XXI, cuando la ciencia se ha dado a la tarea de
resolver todos los misterios del mundo. Quizá simplemente por la
necesidad del hombre de creer en otras cosas, la necesidad de que el
mundo sea más de lo que ya conocemos. Tal vez este fue el caso de Carole Compton, una mujer que fue acusada de brujería a principios de los años 80,
en Roma, quizá porque se preguntó si existiría la posibilidad de que
una parte del ser humano, aburrida de la objetividad, pudiera encontrar
un mundo lleno de magia, la posiblidad de dar con fabulosos mundos
paralelos. Sin duda, cuando hablamos de Carole Compton estas preguntas
siguen retumbando en nuestra mente.
Carole Compton fue acusada en pleno siglo XX de ser una bruja. ¿Por
qué? Para conocer su caso tenemos que trasladarnos a Roma, un encantador
destino turístico que puedes conocer mejor en Conoce Roma en un día, pero que en los días del año 1982 fue escenario de varios sucesos extraños. Para ese entonces, Carole contaba con unos 20 años, era una muchacha de origen escocés que se había trasladado a Italia con su novio, y que decidió trabajar de niñera mientras su pareja hacía el servicio militar.
Pero
todo esto terminaría muy mal. Carole Compton terminaría siendo acusada
de brujería, asesinato y piromanía, todo esto a raíz de un incendio, que
se dijo había sido provocado por ella, y en el que había fallecido la
joven Agnese, una pequeña muy linda, preciosa e inocente. Sin embargo, todo el tema daría un vuelco no tanto por el incendio, sino por la acusación de brujería. Y es que en torno a Carole ocurrían cosas muy extrañas, que llegaron incluso a asociarse con la pelicula maldita Poltergeist.
1. Su trabajo como niñera
Compton
comenzó a trabajar para la familia Ricci como niñera, pero su empleo
solo duraría unos pocos días. Inmediatamente después de comenzar a
trabajar, sucedieron unos eventos realmente extraños: cuadros
religiosos se caían inexplicablemente a su paso y unos misteriosos
incendios comenzaron a suceder cada vez que Carole estaba cerca.
La familia Ricci, que temía por sus hijos, despidió a la muchacha al
poco tiempo de contratada. Pero este no sería el fin de sus días de
niñera, pues pronto Carole Compton fue contratada por la familia Tonti.
La
abuela de la familia Tonti era una señora tremendamente supersticiosa, y
desde el principio señaló que no le gustaba Carole, había algo en ella
que la asustaba. De hecho, la abuela Tonti se refería a Carole como strega, bruja en italiano, y es que a su alrededor seguían suscitándose extraños acontecimientos. Incluso Carole llegó a decir que escuchaba rasguños en el interior de la casa, sin lograr identificar de qué se trataba.
El punto crítico llegó cuando ocurrió un incendio que cobró la vida de
la pequeña Agnese, quien murió llorando en su cuna. Fue entonces cuando
la familia Tonti acusó a Carole Compton de haber iniciado aquel
incendio, y la abuela sentenció su suerte al tildarla de bruja.
2. Detención y juicio de Carole Compton
La
policía detuvo a Carole para interrogarla y la llevaron a la prisión de
Livorno. Sin embargo, no obtuvieron mucha información, ya que Carole
afirmaba no saber qué sucedía o cómo es que se provocaron aquellos
incendios. El caso se dio a conocer por la prensa con el titular de “La niñera a la que llamaron bruja”, creando gran controversia, ya que parecía que se estaban adentrado en un juicio al viejo estilo de la búsqueda de la verdad de las brujas de Salem.
Carole
Compton fue captada por expertos y parapsicólogos que quisieron
contactarla y ayudarla en su defensa. Sin embargo, ella negó la ayuda
porque temía que se le considerase una persona involucrada en el
ocultismo. La chica estaba segura de que no poseía ningún poder psíquico
o paranormal, hecho que aseguraba en los interrogatorios. Incluso se
intentó recrear un incendio, pero no se obtuvo éxito.
En sí, nadie había sido testigo de que ella pudiese provocar alguno de estos acontecimientos, y no había ninguna prueba de que ella lo hubiese hecho, solo una sospecha latente.
Todo se volvió más extraño cuando los expertos forenses atestiguaron que algunos
de los incendios, como el del colchón, no pudieron haber sido
provocados por alguna fuerza externa o a manos de una persona, debido a que habían surgido por una especie de calor intenso que se intensificaba de alguna forma por sí solo.
En
Diciembre de 1983 Carole Compton enfrentó el juicio, tras haber estado
en prisión durante 16 meses. La superstición y la paranoia de los
miembros del jurado provocaron que Carole fuera encerrada en una jaula
durante el juicio, como si se tratara de Madame Lalaurie, la bruja de Royal Street. Se le consideró inocente de las acusaciones por intento de homicidio y culpable por incendio intencionado,
la pena consistía en permanecer dos años y medio en prisión. No
obstante, esta sentencia fue revocada, ya que se habían cumplido 16
meses de su estadía en este lugar.
Tras su liberación, Compton
decidió alejarse de los medios de comunicación hasta 1990 cuando publica
un libro sobre su experiencia titulado “Superstición: La verdadera historia de una niñera a la que llamaron bruja”, el cual no obtuvo gran impacto. La joven vive actualmente en Yorkshire, Inglaterra, con su esposo.
3. Curiosas coincidencias en un lugar religioso
El
caso de Compton dejó de ser un acontecimiento aislado para el año 2004,
cuando se dieron nuevos testimonios sobre aparatos electrodomésticos
que se incendiaban espontáneamente en Sicilia. Tras investigar a fondo
una posible carga electromagnética, los encargados de la investigación
no pudieron explicar estos hechos. Un experto en exorcismos del
vaticano, el padre Gabriel Amorth, afirmó que la Iglesia Católica romana estaba considerando que, posiblemente, la ciudad estaba siendo atacada por demonios, o que estos hechos pudieran tener algún origen sobrenatural.